lunes, 18 de julio de 2011

Nuestra injusta justicia

Hace ya tiempo que se me ocurrió la idea de que el bien y el mal no existen, que simplemente son invenciones humanas.

Somos una especie que depende de la vida social y de la forma en que nos relacionamos con los demás. Entonces es lógico que nos inventáramos ambos términos para determinar si las ideas, actitudes y demás cosas que nos rodean son correctas o no, y si nos hacen bien o no.

Hasta aquí todo bien, pero los problemas empiezan cuando intentamos imponer nuestro concepto del bien y del mal en la sociedad. La defensa del bien es lo que llamamos justicia, la cual la defiende utilizando las leyes.

La bendición y maldición que tenemos los humanos es que somos diferentes los unos de los otros y por si fuera poco hemos vivido vidas diferentes. El resultado es que los valores son diferentes para las personas que desconocen la pobreza y las que no conocen el hambre, para los que no conocen la guerra y los que no conocen la paz, para los que no conocen el lado violento de sus padres  y los que no conocen el amor de sus padres, para los que viven en Europa y los que viven en Africa, para los que se preocupan de tener unos kilos de más y los que se preocupan por tener un trozo de pan esta semana, para los que se convierten en bomba humana para acabar con los infieles y para los que van a misa los domingos. Si esto es así entonces nadie puede determinar que es lo correcto y lo que no.

¿Cuál es la solución vigente en todo el mundo para esto? Veamos la forma en que el sistema judicial se encargaría de un caso hipotético:

Un chico que es violento por que su padre le pegaba, por que sus amigos eran igual que él, por que en clase se esforzaba por llamar la atención haciendo payasadas y en lugar de ello le castigaban, un dia le pillan fumándose un porro de esos que empezó a fumar para sentirse más integrado en el grupo callejero que finalmente lo trató con igualdad y respeto.

El sistema judicial, con sus leyes, que fueron escritas por personas que nunca conocieron el hambre, y sentenciado por un juez que tuvo el apoyo y dinero suficiente para completar sus colosales estudios, dictamina que el chico ha escogido el mal camino y es un criminal que necesita ser reformado. Por lo que se le sentencia justamente a entrar en la cárcel, un lugar donde estará con asesinos, violadores y demás gente que ha tenido una educación peor que la suya. Esperando que cuando termine su sentencia sea un ciudadano lleno de deseos de amor y ganas de ser buena persona. En este punto quiero resaltar que en el mejor de los casos más del 30% de los presos vuelven a prisión, en EEUU suelen ser mas del 70%.

Lo curioso es que el sistema judicial dice frases tan bonitas como "La venganza no lleva a ninguna parte" o "Nadie debe tomarse la justicia por su mano", es decir, alguien comete un crimen, y no es la víctima la que decide que sería justo, sino un juez. Y el castigo siempre es o pagar dinero o estar un tiempo en la cárcel, el cual se determina por la gravedad del delito, es decir, se lleva a cabo una venganza en toda regla en nombre de la sociedad. Ésto es lo que yo llamo hipocresía.

Para resolver esto quizás se debiera echar mano de una frase que dijo Albert Einstein:
"El verdadero valor de un hombre se determina segun una sola norma: en qué grado y con qué objetivo se ha liberado de su Yo"

Pongamos un ejemplo de algo que podría ser lo justo.

En un pueblo un ladrón le roba a un rico para poder comer y el juez mete al ladrón en la cárcel. Ninguna de estas 3 personas hizo lo correcto, según la frase de Einstein, si cada uno se hubiera librado en su vida de su "yo" la cosa sería así: El ladrón no le robaría al rico el fruto de su esfuerzo, el rico pensaría en los que no han tenido su misma suerte y se encarga de que tengan lo necesario para vivir, y el juez sentencia empatizando con todas las partes.


Para las personas los valores son diferentes, pero sin importar cuál sea tu concepto de bien, el bien para cada uno son aquellas elecciones y cosas que nos permiten vivir con la conciencia tranquila, casi siempre de forma hipócrita. Pondré algunos ejemplo que considero destacables:

Los cristianos actuales, en las normas que Dios puso en una tablilla de piedra (ya las podría haber puesto en un eventito del Facebook que es más cómodo) se saca que no se debe ni tener sexo antes del matrimonio, ni sin condón. ¿Conocéis algún creyente que haya cumplido estas normas? ¿Conoceis algún creyente que no espere ir al cielo a pesar de haberlas incumplido?

Aborto, una persona queda embarazada por que en el acto ninguno de los 2 tuvo la voluntad, responsabilidad y madurez para ponerse un simple condón, y ahora se plantea no abortar por que no quiere "matar" al bebé. En estos tiempos donde el aborto es tema de debate, ¿de verdad está bien dejar a una chica adolescente que no tuvo la responsabilidad de contenerse y usar protección, el deber de educar y enseñar a un niño? Éste bebé podría ser el chico que mencioné de ejemplo en el sistema judicial.

Esas personas que afirman amar a los animales, pero que realmente los aman cuando están bien domaditos,castrados y a su disposición para ser únicamente peluches orgánicos. O por ejemplo los jinetes de caballo, que afirman amar a los caballos. Irónicamente los caballos son mucho más grandes que nosotros pero viven en habitaciones en las cuadras que son más pequeñas que las nuestras. Y no solo eso, sino que se le acopla una silla a la espalda, se le mete un hierro en la boca que le impide cerrarla y se le tira de él para que el caballo frene o cambie de dirección, y se le da pataditas para que se mueva, a menudo con botas que tienen espuelas (que son unas rueditas que pinchan, por tanto duelen). Para los jinetes el animal no sufre con esto, y yo digo, ellos no hablan con los animales, ¿realmente son los jinetes de caballos diferentes a la gente que le gustan las fiestas de toros y que también dicen que no sufren? Cuando un perro ve que va a dar un paseo se vuelve loco de euforia, cuando un caballo, que esta hecho para correr y es más grande no. De hecho al contrario, se resiste de alguna pequeña forma o con pequeños gestos, que el jinete interpreta como "jeje es juguetón".

Padres que crian hijos de igual manera si son pequeños que adolescentes. A un niño que se porta mal se le castiga para que aprenda que en la vida si no cumple con su deber o con unas normas de comportamiento perderá privilegios. Pero a un adolescente que ha suspendido muchas asignaturas, por que claramente no tiene la motivación necesaria para estudiar, no sólo no se busca la forma de animarlo o se intenta buscar qué lo desmotiva, sino que se le echa la bronca y se le castiga, lo que hace que tenga menos autoestima, motivación y que tenga menos ganas de ser lo que ve que sus padres consideran un "adulto". No me extenderé en este tema que considero importante, solo pido que si algún padre lee esto considere que un adolescente no es un mono, es una persona que está aprendiendo a ser adulta, que como todo joven tiene sueños y deseos y que si fracasa en algo, es por que no tiene realmente motivación de ello y que no se sentirá precisamente orgulloso.

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